Pedro de Azofra,
natural y vecino que fue de la villa de Baños de Río de Tobía y clérigo, fundó
una capellanía en la iglesia parroquial de San Pelayo con los bienes que poseía
en su pueblo poniendo al frente de ella como capellán a su pariente Cosme
González quien por lo que parece enajenó y vendió algunos bienes de la misma.